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Cubre las grietas de las paredes fácilmente |
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Nuestra casa se deteriora y aparecen grietas. Los
motivos por los que pueden aparecer son muy diversos; el paso del tiempo, un
mal mantenimiento, un uso inapropiado, etc. En ocasiones es inevitable que
salgan; una mala edificación resiente la estabilidad de las paredes, o su
propia ubicación es causa de su deterioro; los muros exteriores, por
ejemplo, sufren más los golpes y la humedad. En el mercado existen muchos
productos que nos ayudan a reparar estas pequeñas fisuras. Conoce los trucos
y los materiales necesarios para restaurar tú mismo las paredes de tu hogar.
Un producto para cada problema Para grietas grandes: podemos aplicar de nuevo una masilla universal; en este caso, la que compremos estará preparada para cubrir y rellenar grietas y agujeros de más de 10 cm. de profundidad. Otra opción es utilizar bandas tapagrietas. Son más sencillas de aplicar aunque su precio es más caro. Las encontrarás de dos tipos: autoadhesivas o aquellas que necesitan de una mezcla de yeso que servirá como aglutinante. Según el material: si es madera la superficie que tenemos que reparar, existen masillas especiales en diversos tonos. Si el agujero es muy grande, lo mejor será reponer la pieza o bien utilizar un trozo de la mismas dimensiones con el que hacer un parche. Para el cemento y el ladrillo utilizaremos los materiales originales, reparadores de resina e incluso incluiremos productos anticorrosión si queda algún objeto metálico al aire. La masilla universal y las bandas son las más apropiadas para la escayola y el yeso, ya que la mayoría de estas mezclas son blancas. Si vamos a pintar o revestir tras la restauración: es importante tener este aspecto en cuenta porque de esto variarán los materiales que utilicemos y determinará el coste de la reparación. Si el ladrillo va a quedar al descubierto, tan sólo necesitaremos hacer una mezcla de barro con que cubrir el hueco. Pero si pensamos pintar o empapelar la pared después, tendremos que usar unos reparadores especiales y, por supuesto, lijar y limpiar muy bien la zona para que tanto la pintura como el papel se adhieran perfectamente. Nos ponemos manos a la obra Los pasos que debemos seguir: limpia la zona donde vas a trabajar. Déjala libre de grasa y de restos que puedan dificultar la adhesión del tapagrietas. Agranda la hendidura y moldéala en forma de 'v' para que te resulte más sencillo insertarlo en el hueco. Introduce con la espátula la masa poco a poco para que vaya ocupando todo el interior, sin dejar pequeñas cámaras de aire, y presiónala bien para que coja cuerpo y quede compacta. Procura que no se seque, así que remuévela mientras trabajas y, si es necesario, humedécela un poco. Déjala secar. Si tuvieras que aplicarle dos capas (por sus dimensiones o profundidad), tendrás que esperar a que la primera mano se seque bien y luego añadir la siguiente. Cuando se haya secado todo, nos ayudaremos de la lija para quitar los restos. Dejaremos la zona bien pulida e intentaremos que la restauración pase totalmente desapercibida. Si somos cuidadosos, no nos costará mucho trabajo. Además, como hemos dicho antes, es importante que la superficie no presente irregularidades si pretendemos pintarla o empapelarla. Banda tapagrietas: son muy sencillas de colocar. Toma la medida de la fisura y trasládala a la banda. Si es autoadhesiva no tendrás más que quitarla la cobertura que protege el pegamento y cubrir con ella la hendidura. Hay otras que vienen en forma de gasa. El empaste para adherirla a lo pared la haremos nosotros mismos utilizando un poco de yeso. Por lo demás, el procedimiento es el mismo. Fuentes de información: www.ocu.org, www.incoplast.com. |